Follow me

El diario de Rebeca Ugaz
Esenciales pre y post-parto
Baby Led Weaning
Juegos y actividades
DIY
Fiestas y cumpleaños
Welcome & Enjoy
•••
"Because being a mom has shown me what true love is."

Semana 22: Inspirar, Expirar …

Semana 22: Inspirar, Expirar …

 

 

1
Feb
Semana 22: Inspirar, Expirar …

Embarazo: día 154, semana 22, faltan 126 días

Peso: 59,8 kg

Tamaño baby: papaya  

Sueño: recuperando el de la semana pasada, me duermo por las esquinas

Antojos: ¡chuches!

Síntomas: pipí más de lo normal, la jodía me aprieta allí abajo y ¡uff! como no corra…me meo!

•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

¡Buenas! Tengo que deciros que estoy en modo reivindicativa, sí, así es, lo digo por si me notáis algo alterada 😛

Esta semana hemos tenido la eco morfológica. La que te realizan desde la seguridad social, en principio en la semana 20. Pero entre las fiestas y supongo que el overbooking, pues nada, la hemos realizado un pelín más tarde.

Las ecografías son algo muy importante durante el embarazo y algo muy especial. Sobretodo a mi modo de ver del padre, pues es en el único momento que puede realmente hacerse una idea de la vida que está gestando su mujer o compañera. Nosotras lo sentimos todo, desde los malestares, hasta sus patadas y aunque a nosotras también nos haga una inmensa felicidad ver a nuestro bebé en las ecos, lo cierto es que ellos es lo único que tienen. Y si les quitas eso… ¿dónde queda la magia del embarazo para ellos?

En la 1ª eco de abajo si os fijáis la flecha señala los genitales de Baby2

Esa fue mi reflexión en los dos microsegundos después de que me dijeran que mi marido y mi bebé no podrían estar durante la ecografía.

Mi marido estaba aparcando el coche cuando a mi me llamaron. Yo iba con el petitAleix, y nada más entrar ya me miraron raro, en plan ¿que haces aquí con un bebé?. Pues oye no tengo a nadie con quien dejar a mi niño para venir a hacerme una ecografía, así que dónde yo voy va mi niño (obviamente esto lo pensé, pero no lo dije). Además, a mi nadie me había dicho que no podía venir con mi niño, cuando me llamaron por teléfono para darme la cita nadie comentó nada. Así que tenia que esperar a que llegara mi marido y él se quedara con el niño y yo entrar sola. ¿Y si no hubiera podido venir mi marido? ¿entonces, qué? ¿Verdad que el niño hubiera tenido que quedarse en la sala dónde me hacen la eco?

Total, que me fui con un cabreo y encima llorando por la impotencia y por las hormonas claro. Así que cuando ya pude entrar, entré de mala leche, casi sin mirar a la ginecóloga ni a la enfermera, con los ojos rojos de haber llorado y contestándoles en plan seco. 

Después de hacer todas las mediciones ya solo les faltaba ver el corazón, ya lo habíamos oído, pero faltaba que morfológicamente estuviera todo correcto. Y como baby2 no se dejaba ver me mandaron a tomarme un zumo y a la sala de espera, a ver si el azúcar hacia que cambiara de posición. Mi sorpresa fue que ellas allí no tenían zumos…¡tenia que ir yo a una máquina expendedora a buscarme un zumo! Lo encontré penoso, porque seamos realistas no soy la primera ni la última que necesitará un chute de azúcar para que se deje ver el baby. No digo que tengan que tener mil zumos, pero oye con un caramelito creo que sirve igual, eh! Así que mi marido fue a buscarme el zumo, porque obviamente no se veía por ningún lado una máquina expendedora cerca y como para ponerme a buscarla.


Otra vez dentro, creo que tuvieron tiempo de reflexionar, dejaron que mi marido y el petitAleix entraran a ver a Baby2. Menos mal, porque si no…mi marido se queda sin ver a la peque. Vale que nosotros también nos hacemos ecografías por el privado, pero eso ellas no lo sabían.

Al final todo fue bien, pero vaya ganas de hacérselo pasar mal a una embarazada, con lo que nos afecta todo en nuestro estado. Tanto les costaba haber dicho… “mira durante todas las mediciones mejor que no estén, porque tenemos que estar concentradas y normalmente los bebés nos distraen, pero los últimos 5 minutos les dejaremos entrar para que así puedan ver a Baby2”. Nos hubiéramos ahorrado lágrimas, enfados y malas caras. Y todos hubiéramos estado la mar de felices.

A veces simplemente con ser un poco comprensivo y decir bien las cosas nos ahorra muchas situaciones desagradables. ¿Qué pensáis?

Datos Ecografía: 

  • Posición: transversal 
  • Peso: 371 g
  • Tamaño: 27 cm
  • LF: 35 mm
  • HC: 175 mm
  • AC: 154 mm


2 Comentarios
  • Luna
    Posted at 10:41h, 01 febrero Responder

    Empatía se llama…. lo que en algunas profesiones debería ser obligatorio, como por ejemplo estas a las que te refieres. Yo fui a la de las 20 semanas con mi marido y mi madre y solo dejaban entrar a una persona. Así que entró daddy, y a mitad de la Eco, supongo que por mis malas caras, dijeron que podía entrar un ratito la abuela. Pues eso, hubiera sido tan simple como decirlo desde el primer momento. En fin… lo importante es que todo está perfecto! Qué ganas de verle la carita a esa muñeca! ❤️❤️❤️

    • rebeca_ugaz
      Posted at 11:08h, 01 febrero Responder

      Pues si hija… hay profesiones que deberían tener un poquito más de EMPATíA que otras, sobretodo si trabajas con personas o de cara al público.
      Tengo una ganas de ver si será rubita igual que Aleix, que ni te imaginas!! 🙂

Publicar un Comentario